lunes, 26 de mayo de 2008
Casi en Chile
viernes, 23 de mayo de 2008
Voy a dar la vuelta al mundo
Saludos a mis lectores fieles, amigos y rivales.
viernes, 16 de mayo de 2008
Detengamos el atentado a la libertad de expresión de Muévete Chile
Los pechoñitos de Muévete Chile califican a la Virgen como la “Reina y Madre de Chile”. Les recuerdo aquí a mis lectores y a estos pechoñitos activistas que el estado de Chile es SECULAR (o laico como dicen los religiosillos), que en Chile no hay una monarquía, y que las que parieron la raza chilena fueron en su mayoría MUJERES MAPUCHES, no una mujer mitológica inventada por la curia de Roma. La identidad del chileno no implica una identidad religiosa. La nacionalidad no es patrimonio exclusivo de los católicos.
A esto hay que sumar los increíbles dichos del ministro Viera Gallo, quien declaró respecto al incidente:
“La imagen es una reliquia que está en el corazón de todos los chilenos; es la estrella de nuestra bandera, la madre de nuestra Patria: es un símbolo de nuestra nacionalidad”
Esta reliquia (que reconozco tenía un mínimo valor artístico y un mayor valor histórico), no está en el corazón de todos los chilenos. Esto es mentira, yo soy chileno y lo que pase con la imagen no me va ni me viene. Si hay algo lamentable respecto al accidente es que un objeto histórico fue dañado, pero nada esto tiene que ve con su valor simbólico, el cual corre solo para una parte de los chilenos que gusta de creer en amigos imaginarios. ¡CHILE NO ES UNA TEOCRACIA SEÑOR VIERA GALLO!
Para protestar contra los opus.-fílicos de Muévete Chile y las declaraciones del corrupto de Viera Gallo los invito a modificar el texto de la carta en cuestión con uno que felicite a los auspiciadores de The Clinic, que aunque está muy lejos de ser lo que alguna vez fue, sigue siendo el medio de comunicación masiva más libre de Chile y que con el titular sobre la Virgen del Carmen nos recuerda que Chile no es el Vaticano y que tenemos todo el derecho de reírnos de los espantapájaros metafísicos, los que creen en ellos y sus dogmas.
Según Einstein la Biblia es una leyenda infantil.

Lo interesante de esta carta es que contiene opiniones de Einstein que son mucho menos conocidas que su cita de “Él (dios) no juega con dados”. Einstein se declaró abiertamente agnóstico durante su vida y si alguna noción de dios tenía no era la de un dios personal, sino la del dios amoral, impersonal e innecesario de los deístas como Spinoza. Sin embargo esto no ha evitado que muchos creyentes religiosos citen sus palabras como evidencia de que Einstein creía en un dios personal.
Pero quizás las nuevas declaraciones hechas en esta carta pueden ayudar un poco al debate sobre la posición religiosa de Einstein:
Obviamente un par de citas de Einstein no resuelven el conflicto entre ciencia y religión, pero si ayuda a que los religiosos (especialmente cristianos) no secuestren la figura de Einstein para sí mismos y las citas específicas respecto al judaísmo dejan claro que Einstein consideraba la religión de su pueblo una superstición infantil.