
En Sudán es un delito ponerle Mahoma a un osito de peluche, no, no es broma. Por si no ha leído las noticias o vive preocupado de la última encíclica de Natzinger, aquí hay un link a la noticia.
Una profesora británica radicada en Sudán ha sido condenada a 15 días de prisión por permitir nombrar a un osito de peluche como Mahoma por parte de sus alumnos. Ella ni siquiera eligió el nombre. La BBC informa hoy sobre manifestaciones en el país africano, exigiendo la muerte de la profesora por un acto inocente e inofensivo.
El Islam no es una religión de perdón y amor como algunos musulmanes dicen. Es una religión opresiva, misógina, fundamentalista, extremista, intolerante y asesina. Los crimines de la Inquisición son un juego de niños comparado con los crímenes amparados en la ley musulmana (sharia) de regimenes teocráticos como el de Arabia Saudita (donde recientemente se condenó a una joven a recibir 200 latigazos y 6 meses de cárcel por ser violada repetidamente por una turba de 7 hombres). Quisiera también recordar la muerte de Theo Van Gogh, un director de cine holandés, que fue asesinado por un fundamentalista musulmán por denunciar el maltrato de las mujeres en la “cultura” islámica en uno de sus documentales.
No conozco a Mahoma (obviamente) y no le debo respeto. Para mí es un personaje histórico al que se le atribuyen cualidades sobrenaturales. No tengo ningún problema en calificar a Mahoma como un pedófilo (recordemos que Mahoma se casó con Aisha cuando ella tenia 9 años). Sólo los seguidores de un pedófilo pedirían la muerte de una profesora inocente que cometió el “terrible” pecado de permitir nombrar a un oso de peluche Mahoma. Me disculpo con los musulmanes que discrepan con los fundamentalistas, quizás ustedes creen en otro Mahoma que no requiere encarcelar, asesinar y dar latigazos a los que no creen en él.
Generalmente prefiero mantener el respeto cuando me refiero a temas religiosos, pero con musulmanes extremistas la cosa es muy distinta. Ni el católico moderno más extremista ha amenazado de muerte a alguien por no creer en Yahvé o ridiculizar ciertos aspectos de su religión (la Iglesia Católica, por ejemplo no ha llamado a asesinar a los creadores de South Park por reírse de la virgen Maria). Musulmanes en distintos países no titubean en llamar a asesinar a gente que no cree en lo que ellos creen y son felices viviendo en países donde se atropellan los derechos y la dignidad de los seres humanos de manera constante en nombre de Mahoma y el Islam.
Si algún musulmán fundamentalista sabe hablar español y además es medio hacker es posible que este poniendo mi cabeza en la guillotina, pero no quiero atribuirle mucha inteligencia a gente que llama a matar por ponerle un nombre “equivocado” a un osito de peluche o que encuentra justo que se castigue a una mujer por ser violada.
Una profesora británica radicada en Sudán ha sido condenada a 15 días de prisión por permitir nombrar a un osito de peluche como Mahoma por parte de sus alumnos. Ella ni siquiera eligió el nombre. La BBC informa hoy sobre manifestaciones en el país africano, exigiendo la muerte de la profesora por un acto inocente e inofensivo.
El Islam no es una religión de perdón y amor como algunos musulmanes dicen. Es una religión opresiva, misógina, fundamentalista, extremista, intolerante y asesina. Los crimines de la Inquisición son un juego de niños comparado con los crímenes amparados en la ley musulmana (sharia) de regimenes teocráticos como el de Arabia Saudita (donde recientemente se condenó a una joven a recibir 200 latigazos y 6 meses de cárcel por ser violada repetidamente por una turba de 7 hombres). Quisiera también recordar la muerte de Theo Van Gogh, un director de cine holandés, que fue asesinado por un fundamentalista musulmán por denunciar el maltrato de las mujeres en la “cultura” islámica en uno de sus documentales.
No conozco a Mahoma (obviamente) y no le debo respeto. Para mí es un personaje histórico al que se le atribuyen cualidades sobrenaturales. No tengo ningún problema en calificar a Mahoma como un pedófilo (recordemos que Mahoma se casó con Aisha cuando ella tenia 9 años). Sólo los seguidores de un pedófilo pedirían la muerte de una profesora inocente que cometió el “terrible” pecado de permitir nombrar a un oso de peluche Mahoma. Me disculpo con los musulmanes que discrepan con los fundamentalistas, quizás ustedes creen en otro Mahoma que no requiere encarcelar, asesinar y dar latigazos a los que no creen en él.
Generalmente prefiero mantener el respeto cuando me refiero a temas religiosos, pero con musulmanes extremistas la cosa es muy distinta. Ni el católico moderno más extremista ha amenazado de muerte a alguien por no creer en Yahvé o ridiculizar ciertos aspectos de su religión (la Iglesia Católica, por ejemplo no ha llamado a asesinar a los creadores de South Park por reírse de la virgen Maria). Musulmanes en distintos países no titubean en llamar a asesinar a gente que no cree en lo que ellos creen y son felices viviendo en países donde se atropellan los derechos y la dignidad de los seres humanos de manera constante en nombre de Mahoma y el Islam.
Si algún musulmán fundamentalista sabe hablar español y además es medio hacker es posible que este poniendo mi cabeza en la guillotina, pero no quiero atribuirle mucha inteligencia a gente que llama a matar por ponerle un nombre “equivocado” a un osito de peluche o que encuentra justo que se castigue a una mujer por ser violada.